Comunicados de Prensa

Club Nacional de la Prensa: Declaraciones Preparadas

Anunciamos el inicio de esta campaña hace un año. Antes de hablarles sobre las matemáticas de delegados y del camino a la victoria, quiero decir unas cuantas palabras respecto a lo mucho que hemos avanzado en el último año.

Cuando iniciamos esta campaña fuimos considerados una candidatura “marginal”. No teníamos una organización de campaña, no teníamos dinero, y muy poco reconocimiento de nombre. En las encuestas nacionales, estábamos a 60 puntos o más detrás de la Secretaria Clinton, estábamos enfrentando al establecimiento del Partido Demócrata en su totalidad y, en lo referente a la campaña de Clinton, a la organización política más poderosa del país.

Eso fue en aquel entonces. Hoy es otra historia.

Hasta el día de hoy, hemos ganado 17 estados y esperamos lograr que Indiana sea el 18º, y hemos recibido aproximadamente 9 millones de votos.

En las encuestas nacionales recientes estamos ya sea venciendo a la Secretaria Clinton o a sólo unos dígitos de distancia.

En términos de recaudación de fondos, hemos recibido más contribuciones individuales como campaña, 7.4 millones, que ningún otro candidato presidencial en la historia hasta este punto. El propósito de la revolución política, como hemos podido demostrar, es que podemos ejecutar una campaña fuerte, exitosa y ganadora sin la necesidad de un súper PAC y sin tener que depender de intereses adinerados.

Hasta el día de hoy, nuestros eventos masivos han convocado a más de 1.1 millones de personas a lo largo y ancho de este país y ese número incrementará enormemente para cuando hayamos concluido en California.

Es muy importante recalcar, en estado tras estado, hemos ganado una fuerte mayoría de los votos de gente joven — votantes menores de 45 años de edad. Nuestras ideas son el futuro del Partido Demócrata y del futuro de Estados Unidos.

Permítanme ahora decir unas cuantas palabras acerca de la matemática sobre delegados y de la ruta hacia la victoria.

Existen en total 4,766 delegados demócratas — 4,047 comprometidos, 719 súper delegados. Un candidato necesita 2,383 votos para ganar. Seamos claros. Es virtualmente imposible para la Secretaria Clinton alcanzar la mayoría de los delegados a la convención para el 14 de junio — el final de la temporada de primarias — con tan sólo delegados comprometidos. Ella necesitará súper delegados para poder alcanzar la meta en la convención de Philadelphia. En otras palabras, será una convención disputada.

Actualmente, la Secretaria Clinton tiene 1,645 delegados comprometidos — 55 por ciento del total. Nosotros tenemos 1,318 — 45 por ciento del total. Restan aún 10 estados además de D.C., Puerto Rico, las Islas Vírgenes y Guam por votar. Nosotros opinamos que contamos con bastante fuerza en muchas de estas contiendas y tenemos una excelente oportunidad de ganar en California — el estado que cuenta con el mayor número de delegados.

Para que podamos ganar la mayoría de los delegados comprometidos, necesitamos ganas 710 de los 1,083 restantes. Eso es 65 por ciento. Es es, sin duda, un camino difícil de escalar, pero no es imposible. Y nuestra intención es luchar por cada voto y por cada delegado restante.

En lo concerniente a súper delegados, quiero decir lo siguiente.

Obviamente, estamos encarando virtualmente a la totalidad del establecimiento demócrata. La Secretaria Clinton tiene un estimado de 520 súper delegados. Muchos de ellos se pronunciaron por ella aún antes de que iniciáramos esta campaña. Nosotros tenemos un total de 39 súper delegados. En otras palabras, aún cuando hemos ganado 45 por ciento de los delegados comprometidos hasta este punto, contamos con sólo 7 por ciento de los súper delegados.

Dos puntos:

Primero, aquellos súper delegados procedentes de estados donde cualquiera de los dos candidatos haya ganado por un margen arrollador deberían reflexionar seriamente si deberían emitir su voto de manera que concuerde con los deseos de la gente en sus estados.

Permítanme darles sólo unos cuantos ejemplos.

En el estado de Washington, nosotros ganamos el caucus con casi 73 por ciento del voto pero hasta este momento la Secretaria Clinton cuenta con 10 súper delegados. Nosotros tenemos cero.

En Minnesota, nosotros ganamos el caucus con 61 por ciento del voto. Hillary Clinton tiene 11 súper delegados. Nosotros tenemos tres.

En Colorado, nosotros ganamos ese estado con 59 por ciento del voto. La Secretaria Clinton tiene 10 súper delegados. Nosotros cero.

En New Hampshire, nosotros ganamos ese estado con más del 60 por ciento del voto. La Secretaria Clinton tiene seis súper delegados. Nosotros tenemos cero.

Y ese patrón continúa en otros estados donde nosotros logramos ganar victorias abrumadoras.

Segundo, y extremadamente importante, la Secretaria Clinton y yo tenemos muchas diferencias en varios de los problemas más importantes que afectan al pueblo estadounidense. Discrepamos en tratados comerciales, en la necesidad de fraccionar los bancos de Wall Street, en elevar el salario mínimo a $15 la hora, en aplicar un impuesto a las emisiones de carbono para combatir el cambio climático, en insistir que los extremadamente ricos y las corporaciones gigantescas paguen su parte justa en impuestos, y en la fracturación hidráulica y en un sinnúmero de cuestiones.

Pero en lo que la Secretaria Clinton y yo compaginamos y en lo que cada delegado a la convención Demócrata está de acuerdo es en que sería un verdadero desastre que Donald Trump o algún otro republicano derechista llegara a ser presidente de Estados Unidos.

Por lo tanto, es de suma importancia que cada uno de los súper delegados mire detenida y objetivamente a cuál de los candidatos tiene la mejor oportunidad de vencer a Donald Trump. Y en ese respecto, yo considero que la evidencia es extremadamente clara en que yo soy el candidato más fuerte para vencer a Trump, o a cualquier otro republicano. Esta no es sólo la opinión subjetiva de Bernie Sanders. Esto está basado en virtualmente cada encuesta nacional y estatal que se ha realizado a lo largo de muchos meses.

Veamos algunas de las encuestas nacionales más recientes.

En un estudio de Morning Consult, nosotros vencemos a Trump por 16. Ella lo vence por siete.

Una encuesta de Investor Business Daily, vencemos a Trump por 12. Ella lo vence por siete.

En la encuesta de USA Today, vencemos a Trump por 15. Ella lo vence por 11.

Una encuesta de George Washington University, vencemos a Trump por 10. Ella lo vence por tres.

En la de Fox News, vencemos a Trump por 14. Ella lo vence por siete.

Y la historia se repite en cada uno de los estados que serán decisivos. En Arizona, Michigan, Missouri, New Hampshire, Carolina del Norte y en muchos otros estados nosotros vencemos a Trump por márgenes mucho más grandes que ella.

Además, lo que las elecciones más recientes nos muestran es que los demócratas ganan elecciones cuando el número de electores es grande. Tengo muy pocas dudas de que la energía y la emoción que hemos hemos generado, ciertamente, creará una cantidad inusitada de votantes en noviembre, lo que significará no sólo una victoria en la Casa Blanca sino también para candidatos del Partido Demócrata en el Senado, en la Cámara de Representantes y en contiendas gubernatoriales.

Esta es una realidad muy importante que los súper delegados no pueden ignorar.