Cuestiones

Sacando los grandes medios financieros de la política

La libertad de expresión no significa que se pueda comprar al gobierno de los Estados Unidos. Las compañías petroleras, los fabricantes de productos farmacéuticos, los banqueros de Wall Street, y otros intereses especiales poderosos han estado invirtiendo su dinero en nuestro sistema político durante años. En el 2010, una mala situación se volvió peor. En una decisión 5-4, en el caso de Citizens United, la Corte Suprema abrió sus puertas para que las corporaciones y los ricos puedan gastar un dinero ilimitado sin siquiera revelar las cantidades para comprar a algunos de nuestros funcionarios electos. El Tribunal Supremo declaró en esencia que las corporaciones tienen los mismos derechos que los seres humanos individuales.
Nuestra democracia está bajo ataque. Familias multimillonarias ahora son capaces de gastar cientos de millones de dólares para comprar los candidatos de su elección. Estas personas poseen la mayor parte de la economía. Ahora también quieren controlar nuestro gobierno. Los hermanos Koch, la segunda familia más rica de los Estados Unidos, planean gastar unos $900 millones en la próxima elección del 2016 – más dinero gastado que en cualquier otra elección. Eso no es democracia. Eso es oligarquía. Para restaurar a nuestra democracia donde una persona iguala a un voto el Congreso debe aprobar una enmienda constitucional para revocar la decisión de Citizens United y para avanzar hacia la financiación pública de las elecciones.

Acciones claves